De interés

Ruta roja en Rusia

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El auge del turismo rojo

 Los turistas chinos se dividen en dos grupos. El primero se compone de los que cruzan la frontera en el Lejano Oriente para una visita corta de dos o tres días, en ocasiones con el único fin de hacer compras: los chinos creen erróneamente en la autenticidad de los productos que se venden al otro lado de la frontera y, además de los típicos souvenirs, también valoran los alimentos producidos en Rusia. El segundo está formado por grupos de cinco a 50 personas y acostumbra a visitar las ciudades más importantes del país.

De esta última categoría, una parte nada desdeñable participa en la llamada Ruta Roja, un tour de ocho días de duración durante el cual se visitan los lugares relacionados con la vida de Lenin y que incluye visitas a las ciudades de Moscú, San Petersburgo, Kazán y Uliánovsk, el lugar de nacimiento del dirigente bolchevique.

La Ruta Roja está inspirada en el ‘turismo rojo’ que China ha venido promocionando en la última década y ahora se ha extendido al país que proclamó la primera república socialista. Su target son los ciudadanos chinos de edad más avanzada, sobre todo los jubilados nacidos en las décadas de los cuarenta y cincuenta. “En China, decenas de millones de personas crecieron con la literatura y el cine soviéticos. Quieren visitar Rusia y ver el legado de la Unión Soviética con sus propios ojos. Para ellos, el ‘turismo rojo’ es muy interesante”, afirma el vicepresidente de la Universidad de Tecnología Guilin en la página web de la Ruta Roja.

Según informó a comienzos de enero la agencia RIA Novosti, las autoridades rusas prevén ampliar la ruta a Samara, Ufá y Krasnoyarsk debido a la creciente afluencia de visitantes ─en 2015 unos 250.000 turistas chinos recorrieron la Ruta Roja─, y ya cuatro años atrás Uliánovsk anunció la construcción de un Museo de la URSS que ocupará 65 hectáreas y con el que espera atraer a dos millones de turistas en 2022. El complejo albergará varias salas dedicadas a la vida cotidiana durante las diferentes etapas de la URSS, la historia del país y su diversidad cultural.

Mientras en San Petersburgo los “turistas rojos” visitan los lugares emblemáticos de la Revolución de Octubre ─de la que este año se celebra su centenario─, en Moscú los turistas chinos presentan sus respetos no sólo a Lenin, sino a Wang Ming ─uno de los fundadores del grupo 28 bolcheviques─, enterrado en el cementerio de Novodévichi de la capital. Además, el año pasado la página web del Ayuntamiento de Moscú informó de la inauguración de un “Museo a Mao” en la capital rusa. A pesar de su nombre, se trata en realidad de un museo dedicado al VI Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), instalado en el mismo edificio a las afueras de Moscú en el que se celebró el cónclave en 1928. El VI fue el único congreso del PCCh celebrado fuera del territorio chino y, a pesar del nombre con el que se dio a conocer en la prensa, Mao nunca asistió a él.

“La exposición exhibirá piezas llegadas desde Pekín”, informó a mos.ru la responsable de la restauración del edificio, Yelena Kiseleva, quien detalló que el museo mostrará fotografías de Mao Tse Tung y de los delegados al histórico congreso, así como carteles de agitación y propaganda. El Ayuntamiento de Moscú también avanzaba en la misma noticia que a finales del verano comenzaría en la calle Wilhelm Pieck la construcción de ‘Park Huamin’, el primer centro de convenciones chino en la ciudad. Las imágenes virtuales muestran un moderno edificio de ventanas de vidrio y grandes anuncios de compañías de telecomunicaciones cuyo interior alojará, según la información disponible, oficinas, una sala de conferencias, un restaurante chino, una tienda de regalos y una casa de té.

Otro ejemplo más de que las relaciones de Rusia con China son, por utilizar la palabra de un célebre filósofo y economista alemán, peculiares. “Estando excluidos del comercio marítimo con China, los rusos están libres de cualquier interés o implicación en disputas pasadas o pendientes en esa cuestión; y escapan también a la antipatía con la cual, desde tiempos inmemoriales, los chinos han contemplado a todos los extranjeros que se aproximaban a su país, confundiéndolos, no enteramente sin razón, con aventureros piráticos, de los cuales las costas chinas parecían haber estado siempre infestadas”. Su autor, Karl Marx, y su fecha de publicación, hace más de 150 años.

Extracto del artículo de Ángel Ferrero titulado Rusia y China potencian sus lazos con el auge del ‘turismo rojo’, publicado en fecha 28/01/2017 en la página http://www.publico.es
siendo la dirección del enlace al artículo:
La página de la web de la Ruta Roja que se menciona en el artículo anterior es:
La página está disponible en inglés, además de en chino y en ruso. Desde ella se puede acceder a el siguiente vídeo (en ruso):
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